El cloro más la pipí es la causa de los “ojos rojos”, de acuerdo con un estudio.
Cuando el nitrógeno de los fluidos corporales
-orina, sudor o heces- se mezcla con el cloro en el agua de las albercas, se forman cloraminas y son éstas las que realmente causan la irritación en los ojos.
Los expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan:
  • Ducharte un minuto antes de entrar a la piscina
  • No orinar en las albercas
  • No entrar con pañal